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Friday, 13 March 2009 Cécile again (cómo no!)
Ya sólo tengo ganas de escribir sobre Cécile, de hablar sobre Cécile... y de estar con Cécile. Qué bien nos lo pasamos el martes!! Cécile tiene una empatía tan hiperdesarrollada que cuando volvíamos del Decathlon, donde yo me compré unos patines, estaba más feliz que yo. Dijo riéndose con una felicidad maravillosa: "Ay tía, estoy supercontenta de que te hayas comprado los patines, porque ahora podremos hacer un grupito e ir a patinar". Quiere quedar para patinar conmigo y con su amiga Fernanda. Es una putada que tenga novio. Es una putada total. Joder, es una mierda, pero es que en la cultura francesa esto es lo normal: encadenar una relación con otra y no pararse a pensar en lo que dejas atrás. Así que sigo igual, en tierra de nadie. No me puedo apartar porque la quiero y porque es mejor persona que yo; no le puedo decir lo que siento porque nuestra amistad se resentiría: y se resentiría porque no me puede corresponder pero verme sufrir le haría daño y esto acabaría por jodernos a las dos; y no sé cuánto tiempo podrá pasar sin que hablemos de nuestras vidas personales. Es como un pacto de silencio no escrito: ella no me habla de su vida personal y yo no le hablo de la mía. Ella no me pregunta y yo tampoco. Y me quiere un montón. Pero creo que no lo bastante. Y yo tampoco puedo quererla abiertamente ni dejarle mensajitos cariñosos en el Féisbuc diciéndole las ganas que tengo de verla y abrazarla, como hace su nuevo novio (que por suerte o por desgracia está en Francia y ella aquí -que también es extraño, por no decir significativo, que la tía haya ido a buscarse una relación difícil-). Cécile es quién está en todos mis momentos felices. Me ha dicho que el domingo igual viene a verme a Girona para pasar el día. Si lo hace y viene sola (porque Cécile tarde o temprano siempre acaba trayéndose a alguien) será el día que más horas juntas pasaremos, lo que me da un poco de miedo... porque me acabará haciendo alguna confidencia que no quiero escuchar. Y bueno, hay otra razón por la que no le cuento a Cécile lo que siento y es que mientras no se lo cuente la oportunidad de que pueda corresponderme sigue estando ahí. Si se lo digo ahora, cuando no puede corresponderme porque está enamorada de otra persona, pierdo la oportunidad, arruino la amistad y si algún día en el futuro Cécile se plantea su sexualidad de otra forma no será conmigo. Así que sí, se lo diré. Se lo diré el día que no tenga novio... si es que ese día llega alguna vez. Qué asco de vida, por favor! posted by wendy, March 13, 2009 23:37 | link | comments (1) |